Medusa

Se quedan mis ovejas,
el pasto cayendo de sus mejillas.
Ella se ha detenido un segundo,
a sacar el agua del pozo.

No nos mira, no sabe que la vemos.
Solo se limita a tirar y cantar.
El tiempo ya no es muerte,
la vida ya no es siniestra.

Alza sus ojos al horizonte,
primero la cerca y mis criaturas.
Siento cómo ellas se paralizan,
no respiran ni viven.

Sigue su camino, al pastor.
Me mira y he quedado sin nombre.
Soy piedra, estatua firme.
El pasto es, ahora, de piedra también.

septiembre 2, 2011. Ensayo, Texto.

Un Comentario

  1. xaviervia respondidos:

    Realmente esto debería tener un +1

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Trackback URI

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.